Probablemente esta sea una afirmación un tanto categórica y más viniendo de un hombre que solo pretende ser un aliado en la lucha feminista. Pero creo que hay razones más que suficientes para creer que 'El último duelo' es la película más feminista del año.
'El último duelo' es la nueva película de Ridley Scott (una de las dos que tiene para este año) y basada en la Francia de 1386, cuenta el enfrentamiento entre Jean de Carrouges y Jacques LeGris por el honor de la mujer de Carrouges.
Hasta aquí puede parecer un drama de época como los cientos que hemos visto hasta llegar hasta aquí, con poco nuevo que mostrar, pero Ridley Scott nos da una bofetada y nos dice: cuidado y sentaos porque tengo algo importante que contaros. En esta cinta hay tres puntos de vista: el de Jean de Carrouges, interpretado por un magnífico Matt Damon; el punto de vista de Jacques LeGris con un Adam Driver excelente que juega y se divierte como en sus mejores trabajos.. pero al final llega el punto de vista más importante: el de Marguerite de Carrouges, con una brutal Jodie Comer.
Marguerite vive un abuso sexual, una violación a manos de LeGris, la vivimos desde diferentes puntos de vista, y solo cuando llegamos a la visión de la mujer entendemos qué ha estado intentando todo el tiempo mostrarnos Scott y como el guion sabe tejer una telaraña de dudas hasta definitivamente abrirnos los ojos y mostrar una realidad que no se vive en 1386: se vive hoy y lamentablemente seguirán viviendo muchas mujeres de todo el mundo.
Marguerite es una mujer vilipendiada, vejada públicamente y dentro de su matrimonio; una mujer que tiene que vivir con los cuchicheos, con las miradas, con recordar una y otra vez la verdad y que no le hagan caso y sobre todo con una historia con la que pretende llegar hasta el final porque es la verdad, y la gente se tiene que enterar. Jodie Comer, que ya estuvo maravillosa este año en 'Free Guy', vuelve a aprovechar su oportunidad en cine para arrasar interpretativamente a todo el reparto y que no hace más que consagrarla como una actriz a la que hay que seguir sí o sí en el futuro.
El guion a manos de Matt Damon y Ben Affleck -que se guarda un personaje secundario fuerísima de lugar y que funciona como un reloj con una química estupenda con Adam Driver- cobra especial interés al ver que pese a ser una historia dirigida por un hombre y escrita por hombres, la película quiere ir un paso más allá y no quedarse en la anécdota: hay una denuncia clara al sistema actual y cómo se trata a las mujeres. Hay que creer a las víctimas.
Con 'El último duelo', Ridley Scott tiene una de las mejores películas que ha dirigido en los últimos cinco años, y que probablemente nadie esperaba. Aplauso enorme.